Iván Pérez Interior Europeo del 13 de junio al 14 de septiembre de 2013

 


 

Nota de prensa

Son más de 3.000 imágenes. 3.000 imágenes que nos acechan y avasallan. Un conjunto desordenado de fotografías que empapela las paredes desde el suelo hasta el techo. Para tratar de evadirse de esta horrísona sinfonía de la confusión visual, el espectador centra su atención en una imagen cualquiera. Pasa a otra. Luego a la siguiente, que no es la que está al lado o debajo de la última que ha visto ni de la anterior. En un cierto punto de este deambular de la mirada, el viaje emprendido toma un sentido nuevo y comienza a establecer relaciones entre lo visto. Todas las imágenes comparten unos mismos referentes, son interiores domésticos desnudos, desamparados. Habitaciones, salones, cocinas, desprovistos de mobiliario, necesitados de rehabilitación, cercados por el paso de los días, los meses, tal vez de los años. Todas las imágenes proyectan un cromatismo velado, descolorido, degradado, de enfoques rápidos, improvisados, y de encuadres angulados que descubren la desgana de quien las tomó. Todas las imágenes parecen revelar unos mundos vacíos y desolados, descubriendo, casi sin querer, las muescas de una cotidianidad ya olvidada, rastros del tiempo vivido por aquellos a quienes no conocemos.

La propuesta Interior europeo (2013), del artista asturiano Iván Pérez (Tineo, 1973), opera en varios sentidos de significado, lo que la transforma en una propuesta multidireccional que abarca, en un primer nivel, un compromiso crítico que afronta diversos aspectos de la actual crisis económica que sufre la sociedad europea; que transita, seguidamente, por temáticas artísticas universales; y que aborda, finalmente, problemáticas procesuales y contextuales que atañen a la profesión creativa, a su filosofía y a su ética.

Pérez, buceando por el mar insondable que proporciona Internet, vino a descubrir distintas páginas inmobiliarias que ofertaban pisos y locales en venta o alquiler. El número de inmobiliarias cuya visibilidad física ha desaparecido y su campo de expresión ha quedado circunscrito a la red, así como el número de inmuebles ofertados y su diversidad, ha crecido exponencialmente a partir de 2008 como uno de los reflejos más nítidos de la explosión de la burbuja inmobiliaria, causa principal de la crisis financiera, laboral y social que asola Europa. Muchas de esas imágenes de referencia, complemento visual que explicitaba las características de los inmuebles en cuestión, compartían un aire de familia. Parafraseando las palabras del propio artista, eran fotografías sacadas con cámaras automáticas que parecían ejemplificar un catálogo de errores/horrores fotográficos desde el punto de vista de la fotografía ortodoxa y clásica, y que, sin embargo, contaban con cierta capacidad de atracción. Aquello supuso una revelación. Seleccionado muchas y descartando algunas más, Iván Pérez ha terminado conformando un conjunto de tres millares de imágenes en formato 10 x 15 que estructuran esta instalación.

Pero Interior europeo es, además, una propuesta que recorre varios argumentos que se han transformado en obsesión recurrente para el arte contemporáneo a nivel global, puesto que a partir de los espacios vacíos que se despliegan ante nosotros, se hace preciso reflexionar sobre la soledad a la que se ve abocado el individuo en las sociedades actuales a pesar de apoyarse éstas, contradictoriamente, en la multitud como objetivo de acción y en lo multitudinario como factor de éxito. También permite recapacitar sobre la domesticidad como espacio de revelación de lo vivido y de sus fracturas íntimas, cotidianas, acumuladas día a día, impresas en las paredes, arrastradas por los quicios de las puertas. Incluso es posible...

Incluso es posible evaluar el doble sentido que adopta el cometido de la imagen, ya que si en el planteamiento original la fotografía quedaba instituida como documento mercantil, dirigido a posibles compradores y alquiladores cuyos pensamientos se proyectarían hacia el futuro, esos mismos parámetros quedaron transformados tras la intervención creativa, estableciéndose un recorrido inverso que nos retrotrae –casi nos arroja- hacia el pasado y hacia quienes las habitaron, en un inesperado giro evocativo. Pérez aborda en este nivel último de lectura cuestiones propias del contexto y proceso artísticos. La principal sería la creación diferida y sus consecuencias, en cuanto que el artista selecciona material de autores anónimos y se plantea el uso de una herramienta de creación (una cámara fotográfica digital), y objeto de consumo tan masivamente popular, en manos inexpertas y se pregunta (o constata) si los resultados podrían ser considerados como productos artísticos. Ello nos plantea, por un lado, la posibilidad o imposibilidad de atrofiamiento –tomando el término benjaminiano- del aura de la obra de arte en cuanto a su autenticidad, en función de sus infinitas posibilidades de reproductibilidad. Por otro, Pérez parece indagar sobre los planteamientos avanzados por Vilém Flusser en su obra Hacia una filosofía de la fotografía, partiendo de la premisa de éste de que todo fotógrafo no juega con la cámara sino contra las posibilidades técnicas de ésta (que en sus parámetros homogeneizados sólo permite obtener imágenes redundantes), preguntándose sí la labor de éstos fotógrafos aficionados no será un modo válido de subversión e investigación, basado en la ingenuidad y el desconocimiento, cuya consecuencia detonaría la producción de imágenes aparentemente desconceptualizadas.

No sólo Interior europeo conforma la totalidad del proyecto. Miremos a nuestro alrededor y reflexionemos sobre algunas de las conclusiones que, a estas alturas, ya deberíamos haber asumido. Todo ‘arte concienciado’ puede quedar situado en un doble espacio temporal en función de su relación con la realidad: si, como sucede con mayor frecuencia, adopta una postura denunciativa, esta actitud queda enmarcada en un espacio temporal presente o pasado; si, como es menos habitual, revela un carácter predictivo, prefigura –bajo un lenguaje ácido o irónico- el tiempo que ha de venir. Es lo que sucede con Garantía social, una casa de perro construida con viejo material colegial intervenido en cuya puerta de acceso se recorta el perfil geográfico de la península ibérica, puesto que la alusión directa a la dramática situación de la educación en España no es una creación coyuntural, sino que ha venido gestándose desde hace años. Los restos escolares –pupitres, sillas…- han sido grabados con lemas o frases (en ocasiones repetidas hasta el infinito, como una letanía o un castigo) como “Just do it”, “Mañana”, “Class”, “Se prolonga al infinito en ambos sentidos” (La línea recta), con dibujos de referencias bélicas (Soldier, Apache), artísticas (El origen del mundo), naturales (Mala Hierba)  o bien ha sido utilizados como material de una construcción instalativa, como sucede en Máquina de pedir / Panhandler machine (2008), de contundente título, o en Árbol (2009), una estructura construida con la materia prima aludida y coronada con latas de cerveza vacías.   

La serie Garantía social revela varios aspectos de la personalidad creativa de Iván Pérez, además de su capacidad para transitar con solvencia por diversos medios y bajo distintas técnicas, hasta ahora sólo intuidos: la presencia del factor irónico y la gestión intensiva de los procesos de reciclaje. Pero estas posturas sensibles, adoptadas igualmente ante el devenir vital y frente al compromiso artístico, han venido siendo aprovechadas como recurso y desarrolladas plásticamente desde años atrás. En ocasiones esa sensibilidad se reveló en el desgarro artificioso que expele el intento del ser humano por recrear hábitats por él mismo aniquilados, como sucede en la serie Paisajes para un animal muerto (2005); en otras ocasiones primó el contraste cómico como sucedía en una de sus videocreaciones primeras, El gato de Shödy  (2001), en las paradójicas construcciones de Atracciones postindustriales (2009) o en sus últimas pinturas realizadas en base a collages de papeles de regalo, que parodian algunos interiores desplegados en las imágenes de Interior europeo.

Iván de la Torre

 


More than 3,000 images. 3,000 images that haunt us and overwhelm. A messy set of photographs papering the walls from floor to ceiling. To try to escape from this horrísona symphony of visual clutter, the viewer focuses in any image. Spend another. Then the next, which is not the one next to or below the last who has seen or previous. At some point this wandering away, the journey takes a new direction undertaken and begins to establish relationships between the seen. All pictures share the same references, are home interiors naked, homeless. Bedrooms, living rooms, kitchens, devoid of furniture in need of rehabilitation, surrounded by the passage of days, months, perhaps years. All images project a veiled chromatic faded, weathered, fast, improvised approaches, and frames angled to discover who reluctantly took them. All images seem to reveal some empty and desolate worlds, discovering, almost inadvertently, the notches of an already forgotten everyday, traces of the time lived by those who do not know.

The European Interior proposal (2013), the Asturian artist Ivan Perez (Tineo, 1973), operates in several senses of meaning, which transforms it into a multi-proposal that includes, at a first level, a critical commitment facing various aspects of the current economic crisis in European society; transiting, then, by universal artistic themes; and addresses, finally, procedural and contextual issues regarding the creative profession, his philosophy and his ethics.

Perez, diving for the unfathomable sea which provides Internet, came to discover who offered different pages estate flats and premises for sale or rent. The number of property whose physical visibility has disappeared and his field of expression has been restricted to the network and the number of properties offered and diversity, has grown exponentially since 2008 as one of the clearest reflections of explosion the housing bubble, the main cause of the financial, labor and social crisis ravaging Europe. Many of these reference images, visual complement which explained the characteristics of the property in question, share a family resemblance. Paraphrasing the words of the artist himself, were photographs taken with automatic cameras that seemed to exemplify a catalog of errors / photographic horrors from the standpoint of orthodox and classical photography, which, however, had some attractiveness. That meant a revelation. Selected many and discarding some more, Ivan Perez has finished forming a set of three thousands of images in format 10 x 15 structuring this facility.

But European Interior is also a proposal that runs several arguments that have become recurrent obsession for contemporary art globally, as from the empty spaces that unfold before us, it is necessary to reflect on loneliness which is led by the individual in modern societies rely despite these, ironically, in the crowd and action aimed at the massive success factor. It also allows reconsider domesticity as revelation space of lived experience and intimate fractures, everyday, accrued daily, printed on the walls, drawn by the doorways. It is even possible ...

It is even possible to evaluate the double sense that adopts the role of the image, as if the original approach photography was established as a commercial document, addressed to prospective buyers and renters whose thoughts would be projected into the future, these same parameters were transformed after creative intervention, establishing a reverse journey that takes us almost arroja- us to the past and to those who lived in an unexpected twist evocative. Perez discussed in this level of reading own issues of context and artistic process. The main building would be deferred and its consequences, as the artist anonymous authors selected material and using an authoring tool (digital camera), and a consumer so massively popular in inexperienced hands arises and question (or notes) if the results could be considered artistic products. This raises, firstly, the possibility or impossibility of stunting -taking the term benjaminiano- aura of a work of art in their authenticity, in accordance with their infinite possibilities of reproducibility. Furthermore, Perez seems to inquire about the advanced approaches for Vilém Flusser in his book Towards a philosophy of photography, starting from the premise that every photographer he does not play with the camera but against the technical possibilities of this (which in its parameters homogenized only allows for redundant images), the work of other photographers asking these fans will not be a valid way of subversion and research, based on naivety and ignorance, the consequence would trigger the production of images apparently desconceptualizadas.

Not only European Indoor up the whole project. Look around and reflect on some of the findings that, by now, we should have taken. All 'conscious art' may be located on a double temporary space based on their relation to reality: if, as happens more frequently, adopts a stance denunciativa, this attitude is framed by a present or former temporary space; if, as it is less common, revealed a predictive nature anticipates an acid-under ironic language or time to come. It is what happens with social guarantee, a dog house built with old schoolboy intercepted material in which gateway the geographic profile of the Iberian peninsula is cut, since the direct allusion to the plight of education in Spain is not a cyclical creation, but it has been brewing for years. The school remains -pupitres, chairs ... - have been recorded with slogans or phrases (repeatedly to infinity, like a litany or punishment) and "Just do it", "Tomorrow", "Class", "is extended to infinite in both directions "(The straight line), with drawings of military references (Soldier, Apache), art (The Origin of the World), natural (Weed) or has been used as construction material in a installative, as in Machine request / Panhandler machine (2008), blunt title, or Tree (2009), a built aforementioned raw material and topped with empty beer cans structure.

Social Warranty series reveals several aspects of the creative personality of Ivan Perez, along with its ability to move with competence in various ways and under different techniques, so far only intuited: the presence of ironic factor and intensive management of recycling processes . But these sensitive positions, also taken to the vital evolution and against the artistic commitment, have come to be exploited as a resource and plastically developed for years. Sometimes this sensitivity was revealed in the artificial tear expelling attempt to recreate the human being himself destroyed habitats, as in the Landscapes series to a dead animal (2005); at other times prevailed comic contrast as was one of his first video creations, Cat Shody (2001), in the paradoxical constructions Attractions postindustrial (2009) and in his last paintings based on collages of wrapping paper, that parody some interior images displayed on European Affairs.

Ivan de la Torre